lunes, 13 de diciembre de 2010

Life hit us again

La vida nos golpea nuevamente.

Vuelvo de la ducha, después de sacarme el humo y el "negror" de mi cuerpo, creo que solo ahora estamos tomando el peso, la adrenalina nos movio como automatas, solo sacamos escombros, palos, pensando unicamente en dejar todo listo, en salvar lo mas posible, en no llorar, porque, bueno, ya tendría tiempo para eso....
En un micro segundo mi abuelita perdio todo, su casa, su fuente de trabajo, sus "recuerdos": un incendio, y boom, all gone.

Escribo un poco para desahogarme, no es mi casa, pero si mi infancia en cada muro, es mi abuelita la que vi sentada, increiblemente firme, como la matriarca que es, y creo que en ese momento la amé más que nunca, la amé en su fortaleza, y en su pena, en sus manos de madre y en cada lágrima que se negó a dejar correr.

Mi abuelito construyó gran parte de esa casa, sus manos están en cada rincón, su risa. El dolor no es lo material, es saber el esfuerzo de una vida de trabajo, de una vida de hacer un hogar y verlo sin techo, con humo, pero aún en pie, no se, son muchas emociones juntas, y yo soy solo la nieta. Mi papá, un hombre grande que se ve fuerte y a veces da susto(tiene una voz algo intimidante), verlo llorar es fuerte, es no se.

Ahora: reconstruir, mi abuelito puso en pie esa casa con sus manos, y fue su orgullo incluso cuando estaba enfermo y al momento de morir, ahora es nuestro turno, somos hartos y pondremos de pie la casa, lo haremos en honor a ellos, al tata, a la weli, a nuestro padres y por nosotros.

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