Sigo con los pies algo doloridos, y con licencia hasta el 4 de enero, y luego de vuelta al laburo, a la "normalidad".
Ahora espero el año nuevo, estoy en paz, podría decirse que llegue a mi estado zen, jajaja. Feliz y en paz, a pesar que algunas cosas no resultaron como esperaba, la vida sigue y estoy bien, enamorándome del mundo, bebiéndolo, antes de cambiar de año, renovándome y dejandome llevar con la intenidad que tiende a caracterizarme, y hundirme en esto nuevo que siento: querer y dejarse querer. Lindo creo, raro también, cosquillitas en la guata, extrañar no se, la sonrisa, bueno, todas las cosas melosas,cliches y cursis que pasan, pero que me doy permiso sentir.
Estoy bien, aunque mis pies duelen, estoy en equilibrio y contenta.
Esta si es forma de terminar el año.