Creo que ha pasado demasiado tiempo sin escribir, en algún lugar leí que se escribe para olvidar, para limpiar, exhorsizar los demonios de la memoria, que una vez puesto en palabras, el trauma es superado.
Pero, creo que somos escritura, que cada fibra de nuestra existencia es signo puro,
En fin.
El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, y esto de la ventanita virtual me parece interesante, otra forma mas de "purificar", quizás ordenar mi cabeza, tal vez tengo algo de exhibicionista, yoista y soy un poco narcisa.
Luego de casi 5 años de Letras, es casi imposible leer o escribir sin analizar cada pedacito de fibra lingüística que llega a tu alcance, y en ese juego intelectualoide(porque eso es, otra forma más que tenemos,que tengo, de reafirmarme como letrada)que me tope con "La loca de la casa" de Rosa Montero(Alfaguara, 2003), he ahí la razón de escribir sobre la escritura, un poco inspirada por el libro, un poco reescribiendo parte del mismo.
La novela gira en torno al ejercicio escritural, de una forma dulce, sin grandes discursos, solo abre una ventanita a la actividad del narrador, un texto metaliterario, sin pedanterías ni superioridades intelectuales, solo es. Creo que esta demás decir que me encanta, he logrado leer casi inocentemente, solo casi, porque hay ciertos vicios que no se olvidan.
Una de las citas que simplemente me vuelan la cabeza es la siguiente:
"De manera que nos inventamos nuestros recuerdos, que es igual que decir que nos inventamos a nosotros mismos, porque nuestra identidad reside en la memoria"(Montero, 11). Al leerla pensé en mi abuela materna, que cada sábado, junto a la estufa, nos cuenta cómo conoció a mi abuelo, o sus vacaciones de niña, siempre agregando un detalle o eliminando otro, y la historia no se narra solo una vez, al menos 5 veces durante el almuerzo, otras 6 antes de la once, para luego terminar el día con otra repetición.
Adoro sus historias, y sobre todo las repeticiones, las adoro porque creo que una parte de ella es esa palabra, porque no me la cuenta a mí, sino a ella, porque se esta contando para no olvidarse(suena lógico?)
Finalmente qué somos sino memoria, y cómo se construye la memoria si no a través de la palabra, del sonido, de la capacidad de nombrar el mundo, de nombrarTE.
Las palabras comienzan a escaparse, se me difuminan y confunden. Mientras mi abuela sigue contándose, con vivo detalle y sin dejar adjetivo de lado, yo aun no logro ordenar mi cabeza e hilar mis grafemas.
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