viernes, 24 de septiembre de 2010

Luces de carretera


Voy de vuelta al hogar, después de un día ajetreado, lleno de alegrías y oh melancolía.
Es tan cliche eso de no saber lo que se tiene hasta que lo pierdes, pero es tan cierto, hoy, mientras recorría letras y miraba todos esos rostros de niños, de novatos(como yo algún día fui) me inundó la pena, no sé, extraño esas tardes en el patio de letras, acostada en el pasto, leyendo, fumando, qué se yo, simplemente estando ahí, extraño las clases, esa cosquillita en la guata cuando empezaba un nuevo semestre y conocías a tu nuevo profe de lingüística o teoría, o las noches en vela leyendo para española, narrativa, etc, oh! y los ensayos, cada semana un trabajo, papper, cada semana una nueva lectura, nutrirse de la sabiduría de la profe Magda cuando nos presentó a la Pizarnik o leímos la Araucana con nuevos ojos, más despiertos.
Extraño análisis poético con la profe Mane, y su pasión, al profe Lesmer y el pato del banco, su risa, su humor y oh! cómo sufrí con lingüística, pero aún así, aunque me costaba, disfrutaba sus clases. Latín, cómo olvidar latín y Julius o Aemilia,jajaja, todo un año pegada al Lingua Latina
El café entre clases, o ir al Fito después de una prueba heavy, o simplemente reírme más, tener más tiempo para vivir y gozar de esas cosas pequeñas, de las conversaciones en la crisol, de las tardes de invierno, lluvia, donde no había nada mejor que refugiarse en la biblioteca a leer, pero la mayor parte del tiempo a dormir en sus cómodos sillones.
Extraño esos breaks con la profe Escandón, recuerdo esas mañanas en las bancas, ella con su style increíble y su dulzura, pura luz. La profe Magda y su sonrisa, su lectura del mundo de la que aprendí tanto. A ambas les debo la vida, la luz, y sobre todo muchísimos cafés y consejos. La ternura.
Hoy, caminaba por la facultad, y en cada rincón hay un pedazo de mi alma, del recuerdo...
Vuelvo a casa del trabajo,¡del trabajo!, incluso al escribirlo me siento adulta, grande, pero soy una cabrachica que le falta la mitad de la vida por aprender.
Ya diviso al Chena,y su guardiana, las puertas de mi pueblo, mi república independiente, al fin vuelvo a ser yo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tengo un trabajo raro, lo se, un horario, mmm no de lo más usual, y la pega, mmm tampoco, pero debo admitir que me gusta, disfruto de mis viajes eternos en transantiago para llegar al otro lado del mundo, de mis colegas, de los tiempo muertos donde nos tomamos el rico café y sus conversas varias. Eso si, a estas horas, en que estoy conectada, expectante(por si algún alumno al fin me pregunta algo), es difícil pasar el tiempo sin querer pegarte un tiro, ah, pero ahí están ellos y su música....
Glee, que me acompaña mientras reviso módulos y foros, y coreo cada canción, porque extrañamente me las sé todas, me encanta la idea de nerd, ñoños e inadaptados formando un club, pero sin el cliche de: ay si, ahora que cantamos seremos populares y bla, o el típico cuento de la cenicienta ni nada de eso, tiene sus lugares comunes, pero qué no lo tiene en estos días, pero es fresco, irónico, y just lovelly.
El capítulo de hoy: Madonna, alucinante. Nada mejor que la Reina del pop para acompañar mi jornada laboral.
En fin, sólo quería compartir mi alegría, toda frívola y rosa, jajjaja


lunes, 20 de septiembre de 2010

Volviendo a mí



Después de cuatro días de estar en casa, en familia, de disfrutar de cosas simples como el almuerzo donde mi abuelita y las onces con mi gente, releeo lo que escribí días atrás, llena de pena, de rabia, decepcionada de tanto y tantos, y me doy cuenta de lo ridículo de todo eso, ya fui una adolescente que odiaba al mundo, intolerante, gris, porque eso era y para muchos es aún, lo políticamente correcto. Por años luché contra los colores, contra la alegría, pero el tiempo pasa, la gente crece, y te das cuenta que por una cosa de sanidad mental, la vida no es gris, sino llena de matices, que en realidad la primavera, con todas las alergias y amorosismo, tiene su encanto, los cerezos en flor, maravilla, que ser feliz no es sinónimo de ser imbécil, y que no necesito validarme a través de otros que pasan su vida despreciando al resto, por ser distintos, por reírse de videos en youtube, que ser una enciclopedia con patas no me hace mejor que otro, ni más brillante, sólo te hace saber más de algo, tener mejor memoria.
Respondiéndole a mi amiga, Alice, no, no quiero ser mala, me agota ser buena onda las 24 horas del día, eso si, a veces me gustaría simplemente dejarme llevar, pero cuál es el punto, qué sacas maltratando a otros, no creo que para validarte cómo un ente pensante debas refregar al resto que sabes más, que eres mejor, y que eres mejor porque no te ríes, porque eres un gris grinch, no te hace mejor, te hace distinto y punto.
Luego de días de tranquilidad, me reconcilie conmigo y mi luz, no tengo que cambiar porque otro diga que soy, como era la frase? ah si: muy mina, muy rosa, Em si, soy una mujer, y si, me visto con colores, pero: ¿es eso malo?
Solo sé que estoy feliz y en paz
Just be yourself

jueves, 16 de septiembre de 2010

Teresa

Teresa me resume sin conocerme, me conecto con el alma en conflicto de esta mujer de otro siglo, de otro tiempo, la amo porque simplemente no podré amarla nunca, porque creo que amar es un verbo que no he conjugado jamás, que en realidad idealice la respuesta física, biológica, química, porque necesitaba creer que eso que pasaba, que el dolor de guata era amor, pero soy incapaz de amar y ser amada, el amor es un beneficio de quienes pueden dejarse llevar y simplemente estar ahí.
Pero Teresa es distinta, amo su letra desgarradora, su autodestrucción escritural, la amo como amo a Pizarnik arrancándome el alma en cada verso, letra fonema, las amo porque tienen la bendita musa poética, cuando solo yo tengo la lupa viviseccionadora.
No amo al hombre, amo la poesía, amo la letra, le soy fiel al sonido, a la imagen, el resto son marionetas del destino, son meras ilusiones del cuerpo, distracciones, el texto trasciende y está aquí, siempre, sin mentiras, sin desilusiones, sin ilusiones, sin dolor en la guata, sin un corazón que se quiebra lentamente, sin las máscaras, solo el verso y yo, 100% yo.

Teresa Wilms Montt

..Es mi diario. Soy yo desconcertadamente desnuda, rebelde contra
todo lo establecido, grande entre lo pequeño, pequeña ante lo infinito...
Soy yo...


***
A pesar de que en mi alma se albergan lastimeras cuitas
se ilumina mi rostro al reír...
Maldigo y es de tal manera armónico el gesto de mis brazos en su
apóstrofe dolorido, que diríase que ellos se levantan a impulsos de una
fuerza extraña...,
¡Oh siglo agonizante de humanas vanidades! he cultivado un pedazo
de terreno fecundo, donde puedes desparramar las primeras simientes
destinadas a la Tierra Prometida.


***
Una campana impiadosa repite la hora y me hace comprender
que vivo, y me recuerda, también, que sufro".


***
Así desearía yo morir, como la luz de la lámpara sobre las cosas,
esparcida en sombras suaves y temblorosas.


***
...sabes mi trágica devoción a las leyendas
de príncipes encantados...
Sabes que una música melodiosa y un canto suave me hacían sollozar,
y que una palabra de afecto me hacía esclava de otra alma, y sabes, también,
que todo lo que soñé tuvo una realidad desgarradora.


***
Agonizando vivo y el mar está a mis pies/ y el firmamento coronando mis sienes


***
Nada tengo, nada dejo, nada pido.
Desnuda como nací me voy,
tan ignorante de lo que en el mundo había.
Sufrí y es el único bagaje que admite la barca que lleva al olvido.


***
Quiero que en sabia esencia, la Paz descienda sobre mí
y anegue generosa en frescura mi interior carcomido.




BELZEBUTH
(Poema de Teresa Wilms Montt,
escrito en Madrid en 1919)


Mi alma, celeste columna de humo, se eleva hacia
la bóveda azul.
Levantados en imploración mis brazos, forman la puerta
de alabastro de un templo.
Mis ojos extáticos, fijos en el misterio, son dos lámparas
de zafiro en cuyo fondo arde el amor divino.
Una sombra pasa eclipsando mi oración, es una sombra
de oro empenachado de llamas alocadas.
Sombra hermosa que sonríe oblicua, acariciando los sedosos
bucles de larga cabellera luminosa.
Es una sombra que mira con un mirar de abismo,
en cuyo borde se abren flores rojas de pecado.
Se llama Belzebuth, me lo ha susurrado en la cavidad
de la oreja, produciéndome calor y frío.
Se han helado mis labios.
Mi corazón se ha vuelto rojo de rubí y un ardor de fragua
me quema el pecho.
Belzebuth. Ha pasado Belzebuth, desviando mi oración
azul hacia la negrura aterciopelada de su alma rebelde.
Los pilares de mis brazos se han vuelto humanos, pierden
su forma vertical, extendiéndose con temblores de pasión.
Las lámparas de mis ojos destellan fulgores verdes encendidos
de amor, culpables y queriendo ofrecerse a Dios; siguen
ansiosos la sombra de oro envuelta en el torbellino refulgente
de fuego eterno.
Belzebuth, arcángel del mal, por qué turbar el alma
que se torna a Dios, el alma que había olvidado las fantásticas
bellezas del pecado original.
Belzebuth, mi novio, mi perdición...

Escritura post..........

Creo que Neruda no es de mis favoritos, pero hay textos que trascienden, y Walking Around cala ondo en mis locuras, en mí.
Hoy, que me encuentro tentada a dejar todo, a desaparecer en la nebulosa de la existencia, que simplemente quiero no ser/estar, solo caminar, alejarme de todo y todos porque no sirvo para esto, porque finalmente cai en la cuenta que he desarrollado una máscara social, tan fuerte y sigilosa que ni siquiera yo lo sabía, me he transformado en todo lo que deteste siempre, en algún momento cruce el límite entre el deber ser y el querer ser, entre lo que se espera de mí y quien soy realmente, esa niña shiny happy people, que baila y canta y salta, que se ríe y disfruta hablar tonteras, no soy yo, transe, cedí ante la presión social, ante lo que se esperaba que debía ser porque es más facil, porque así no es tan perturbador, porque de esa forma no caes mal o no te mandan a un especialista.
Necestio aire y destruir ese personaje que se ha transformado en mi refugio, necesito darme la libertad de ser yo, just me, standing here
Estoy cansada de todo, y esa si soy yo, la que no tiene la paciencia de santa, que detesta la primavera porque todo el mundo se toma de la mano y piensa que así el mundo es mejor, que habla de poesía como si le fuera la vida en eso, que lee a contrapelo, a ras de piel, que cae en la espiral del castigo y el recuerdo, que es pesada e irónica y se ríe de la estupidez gratuita y la mediocridad que eso implica, es agotador ser buena onda las 24 horas del día.
Sucede que me canso de la imagen de bondad que se impuso a mi persona.

Walking Around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.


Pablo Neruda

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Pequeñas locuras pueriles

Abiertas las cuencas de tu cuerpo,
y el fuego de tu mente,
Diarios juegos monstruosos
comienzo,
tuertos demonios de miel
entre mis dientes,
silencioso
te pierdes.

Ciudades pueriles ruedan en tu pecho,
guarniciones muertas del tiempo

Las piedras dolientes de sueño,
fantamas del silencio
el misterio de un cuadro/recuerdo
la majestuosa lengua
es prisionera ardiente.

Te cuento entre puertas, puentes
constelaciones miseria
cuarteles

Su vientre adverbial,
de ovarios opiosos

Nuestro lenguaje ritual

Acuoso entre serpientes
entierras el invierno
asfixias las piernas
incendiandome en tinieblas

Peinas el aire, aceitas cautivas,
Ausente, reinas mi deidad de oliva
aun cauta aumentas aullidos de eufónicos naufragios
Jauría de eunucos neutralizan tu neurosis
que entre jaulas leucémicas pretendes saldar,
jadeante eucalipto aislado ahuyenta augustas flautas
eucaristía de tu cuerpo danzante
autor (a) te aullé neutral,
feudal deuda de boca, de tu risa
innecesarios eufemismos,
mi Caleuche de sombras
ausente
y el
abismo.