
Voy de vuelta al hogar, después de un día ajetreado, lleno de alegrías y oh melancolía.
Es tan cliche eso de no saber lo que se tiene hasta que lo pierdes, pero es tan cierto, hoy, mientras recorría letras y miraba todos esos rostros de niños, de novatos(como yo algún día fui) me inundó la pena, no sé, extraño esas tardes en el patio de letras, acostada en el pasto, leyendo, fumando, qué se yo, simplemente estando ahí, extraño las clases, esa cosquillita en la guata cuando empezaba un nuevo semestre y conocías a tu nuevo profe de lingüística o teoría, o las noches en vela leyendo para española, narrativa, etc, oh! y los ensayos, cada semana un trabajo, papper, cada semana una nueva lectura, nutrirse de la sabiduría de la profe Magda cuando nos presentó a la Pizarnik o leímos la Araucana con nuevos ojos, más despiertos.
Extraño análisis poético con la profe Mane, y su pasión, al profe Lesmer y el pato del banco, su risa, su humor y oh! cómo sufrí con lingüística, pero aún así, aunque me costaba, disfrutaba sus clases. Latín, cómo olvidar latín y Julius o Aemilia,jajaja, todo un año pegada al Lingua Latina
El café entre clases, o ir al Fito después de una prueba heavy, o simplemente reírme más, tener más tiempo para vivir y gozar de esas cosas pequeñas, de las conversaciones en la crisol, de las tardes de invierno, lluvia, donde no había nada mejor que refugiarse en la biblioteca a leer, pero la mayor parte del tiempo a dormir en sus cómodos sillones.
Extraño esos breaks con la profe Escandón, recuerdo esas mañanas en las bancas, ella con su style increíble y su dulzura, pura luz. La profe Magda y su sonrisa, su lectura del mundo de la que aprendí tanto. A ambas les debo la vida, la luz, y sobre todo muchísimos cafés y consejos. La ternura.
Hoy, caminaba por la facultad, y en cada rincón hay un pedazo de mi alma, del recuerdo...
Vuelvo a casa del trabajo,¡del trabajo!, incluso al escribirlo me siento adulta, grande, pero soy una cabrachica que le falta la mitad de la vida por aprender.
Ya diviso al Chena,y su guardiana, las puertas de mi pueblo, mi república independiente, al fin vuelvo a ser yo.
